miércoles, 5 de septiembre de 2012

RE-TRI-NACIMIENTO

   Qué mejor forma de volver a sentir el triatlón de larga distancia que el Campeonato del Mundo. Sede: Vitoria-Gasteiz . A ver, que nadie se asuste. No he ido a competir contra Eneko Llanos (imposible para mí, por otro lado) y compañía, he participado en la modalidad open (no exenta de gran nivel, por cierto), a renacer. Ni mucho menos formaba parte de mi calendario de temporada, aún menos después del desfallecimiento de los 101 que me ha costado superar más de un mes. Así que en estas condiciones ha sido todo un premio participar, simplemente participar y volver a disfrutar del triatlón de larga distancia.


   El domingo anterior había estado limpiándome las babas mientras hacía fotos a ráfagas a los que luchaban por ganarle la partida a Sierra Nevada. Entre ellos, mi hermano, al que no me cansaré de felicitar por su determinación constante y ejemplar, y Santi, del que es imposible despedirse sin haber aprendido algo.

   Así que el lunes 23 de julio ponemos rumbo al norte cargados de la energía de Sierra Nevada y de los que han luchado contra puertos y desniveles imposibles

VACACIONES AL REVÉS...O NO:
   El calendario de vacaciones ha impuesto que la vuelta a Almería fuera antes del día uno de agosto. Dado que la prueba era el 29 de julio, las vacaciones han sido al revés. Así que unos días de relax por tierras asturianas, donde hemos dado fe de la hospitalidad de sus gentes, de sus paisajes verdes y azules a un tiempo y, por supuesto, de su buena cocina ¡Peligro! "No te relajes demasiado que vas a llegar hinchado a Vitoria" Un par de entrenamientos de carrera a pie y otros tantos de ciclismo para desengrasar los excesos antes de llegar a Vitoria .



VITORIA:
   Llegada el viernes anterior a la competición no sin antes perdernos un millón de veces para llegar al hotel (uno de los propuestos por la organización). Todo bien. Moderno, limpio y con desayuno desde las cinco de la mañana el domingo. Siesta obligada y nos vamos directos al meollo. Plaza de la Virgen Blanca, pleno centro de la ciudad.

  
   Pulserita, bolsas, dorsales y...¡¡sorpresa!! ¡No puede ser! ¡Si es! ¿Es o no? ¡Mira, Antonio el del TriGranada! ¡Pero si el domingo hizo el largo de Sierra Nevada! Pues si, si era. El Antoñico estaba rizando el rizo ¡Ahí es nada! Pero es que hace unos días me entero de que tambíén ha estado en Embrun ¡Quince días después! Eso es aprovechar el verano, sí señor.
   El sábado tenía reservado otro reencuentro emocionante. Tras la charla técnica me cruzo con Javier, uriondo de Vitoria, con el que concidimos el verano pasado en el infierno de Vichy ¡Quería volver a Vichy a sacarse la espina!


EL ÁNGEL:
   Tras una sabrosísima comida en Saburdi (totalmente recomendable) se hace la hora de ir al pantano para el check-in. Paso por el puesto de mecánica para asegurarme de que la bici está en condiciones y camino a boxes.

   ¿Cómo te imaginas un ángel? El que yo conozco es triatleta. Es vasco, de Bilbao, con dos c....es!! Se llama Jagoba y ha finalizado sub-7 horas.
   En la revisión de material el juez me dice que no puedo pasar a boxes. El casco  tiene dos grietas y no puedo pasar. Ni me había dado cuenta.
- ¿Y qué solución me das?
- Tienes tiempo suficiente para ir a Vitoria, comprarte uno y volver.
   ¡Toma ya! Es ese momento me sube un calor por el cuerpo que me que...uffff!!
- ¿Que vaya a Vitoria?
   Si es que todo iba muy bien, si es que si noy hay una pejiguera por medio esto no es lo mismo. Pues de repente, como aparecido de no sé dónde:
- ¿Te hace falta un casco?
- ¡Si, si!
-Toma.
   Así, "sin pan ni ná", me encuentro cambiándole las pegatinas al casco y pa´dentro.
- Machooo...compra lotería en cuanto puedas - me dice el juez árbitro mientras me da permiso para pasar.
   Así que alucinando me voy a colgar la bici y tal y cual.
¿Y este tío, ni sé su nombre, ni su dorsal, cómo le devuelvo el casco? Al final nos encontramos y todo solucionado. Así que después de esto ya nada puede salir mal. Eternamente GRACIAS, Jago.

LA PRUEBA:
   Quizás sea de lo que menos tengo que hablar en esta entrada, entre otras cosas, porque no soy capaz de describir con palabras todas las sensaciones por las que pasé.
   La noche del sábado se pasa volando. Entre las "buenas noches" y el aviso del despertador parece que sólo hayan pasado unos minutos. El desayuno es un alboroto incesante. La primera foto de la mañana (sólo hay que ver mi careto) con el más grande, Chico.


   El espectáculo comienza mientras retumban unos latidos por la megafonía que te estremecen. Silencio. Élite, grupos y open cada nueve minutos. Primer escollo: 4000 metros en el pantano de Landa.
    Es la primera vez que el segmento de natación se me hace interminable por momentos (la primera boya estaba a 1500m), pero voy bien, conservador. 1h14´para salir hacia la T1.


   Me propuse mantener la calma en todo momento (cosa bastante fácil si lo que quieres es estar en ocho horas en la meta), y muestra de ello son mis dos lentíiiiiiiiiiiiiiiiiiiisimas transiciones de cuatro minutos y pico cada una.

  
   Segundo segmento: 120 km a dos vueltas con un perfil totalmente llano, rapidísimo, aunque con tramos de viento sin dirección fija. La clave de este segmento está en no perderle el respeto, en no excederte en el esfuerzo, ya que el recorrido se presta a la velocidad. La aerodinámica es clave para hoy, pero mi SCOTT no puede ser una cabra aunque lo pretenda...como tampoco mis piernas pueden permitirse un mínimo exceso. Mi objetivo es poco ambicioso, 30km/h de media, 4 horas, que al final se quedan en 3h46´.


... y mañana ya llegó.

   El segmento ciclista concluyó sin problemas y ya "solo" quedaba salvar el tramo de 30 km de carrera a pie. La llegada a la T2 callejea los últimos kilómetros con un gran ambiente en las calles. Entro en la carpa tras soltar la bici. Un momento de respiro fiel a la tranquilidad con que quiero afrontar la prueba. Me siento y me cambio. Último vistazo al reloj que no volví a mirar en todo el segmento. Quiero correr sin marcarme tiempos ni ritmos ¡Quiero disfrutar! Ahí voy.

   Encaro el tercer segmento sabiendo que muy mal debe ir para pasar de las ocho horas. No obstante, de vez en cuando aparecen los fantasmas en forma de revolución estomacal. Durante unos 10 kilómetros parece que llevo una lavadora en el vientre, con una rigidez abdominal que me encoge. Pues nada, a correr más despacio, pero sin parar.
   Los avituallamientos son excepcionales; abundantes y todo fresquito. Los voluntarios cumplen perfectamente con la premisa de la amabilidad. El público está volcado con los triatletas y gritan el nombre impreso en el mono. Al final hasta el sol se sumó a la fiesta de este día perfecto.

 
El paso por meta de cada vuelta se convierte en definitivo. En estos momentos la emoción te engaña y te eleva hasta pensar que podrías correr otros treinta kilómetros más, que podrías haber ido más rápido ¡Qué más da! La alfombra está a un paso y la meta a unos cuantos más.

ADMIRACIÓN O...ASÍ QUIERO SER DE MAYOR:






REVERENCIA O...¿LÍMITES?:




AGRADECIMIENTOS:

viernes, 6 de julio de 2012

CALAR ALTO 2012



TRIATLÓN SIERRA DE CAZORLA.

Crónica personal del Pejigueras de pro Baltasar Fajardo (Balta).

"En el intento de no olvidar buenas costumbres, paso a relatar con una pequeña crónica el resultado de mi experiencia en el triatlón de Pozo Alcón (750mt de nado, 27 km de bici y 6 km de carrera) el pasado 1 de julio.

El madrugón fue de los que no se olvidan, a las 6 am de la mañana nos encontramos 4 pejis (Berrio, los hermanos Oliver y un servidor) y un quinto compañero de fatiga (Freire) en el punto de partida; tras algo más de dos horas que trascurren entre charlas y bostezos llegamos a nuestro destino. Un café, tostada y listos para retirar nuestros dorsales y preparar la logística pues esta prueba tiene dos boxes; en el pantano y en el pueblo.

Entramos en detalle, casi sin calentar (para variar) entramos en el agua, que no estaba mal de temperatura, y tras una larga espera que nos deja fríos comienza la prueba. Comienzo tranquilo y dejo que pasen los que tienen más prisa, me dirijo a la primera boya y las sensaciones son mucho mejores que en la playa del toyo, no hay olas, no está salada y la orientación es más fácil, me doy cuenta de que voy mejor porque al llegar a la primera boya me cruzo del interior al exterior y casi muero en el intento de tanto H.. de su madre que me tira de los pies hacia el fondo. Decido abrirme y quedarme sólo para encarar la segunda boya, el ritmo sigue siendo constante, me encuentro cómodo, pero me despisto y tengo que cambiar de rumbo, la segunda boya la paso abierto (aprendo rápido) y estamos más estirados por lo que el último tramo es mantener el ritmo hasta el final. a mi alrededor hay más nadadores, ¡¡sorpresa!! no soy el último, pienso en subir el ritmo pero desisto por si lo puedo pagar al salir del agua y subir la rampa hasta boxes, Cuando miro el crono fuera del agua corriendo (o algo parecido) hacia la bici llevo 16min. BIEN (tiempo cronometrado 15:36 min)

Transición tranquila, pero contento porque veo que hay más gente que sale y en lo único que pienso es en coger una buena rueda, en el toyo iba pasando cadáveres y todo el esfuerzo me lo quede pa mí solo. Desarrollo suave para ir buscando sensaciones que tardan un poco en aparecer y alcanzo un grupo que no va, lo sé porque si yo les supero y no me siguen.... . De repente, aparece un trío con un rodar rápido, pongo el plato y a su rueda, no me equivoco porque un poco después me voy encontrando mejor, pasando en algún relevo y nuestro ritmo es cada vez más bueno, tanto que recuperamos bastantes posiciones y llegamos a un grupo de unos 10 ciclistas antes de iniciar la primera bajada y a continuación el primer repecho, fuera plato, aumento cadencia y sigo con los de cabeza de grupo, bajada con precaución por algunas curvas y firme regulero e iniciamos la segunda subida más larga y algo más duro el primer tramo. Mantengo un ritmo constante y en la parte final dudo entre seguir con la misma rueda que me enganché al inicio o reservar algo, decido lo segundo porque no conozco el recorrido y por miedo al tío del mazo. ahora sé que de haber sufrido un poquito en la última parte de la subida hubiera sido mejor porque me enganché al grupo de delante entrando en boxes. transición tranquila (si hasta le doy la vuelta a la bici para aparcarla) y a correr (o algo parecido). Miro mi crono 1:09:00, menos de una hora la bici. BIEN (tiempo cronometrado 54:43)

En la primera cuesta de inicio del tramo de carrera a pie, parecía chiquitorrr. Pero comencé a decirme a mi miso que este sector consistía en acabarlo sin lesionarme la espalda y sin acabar destrozado, que por mucho que quisiera, no iba a bajar de 5 min/km, por lo tanto pasos cortos, abdomen activo (para no machacar las lumbares) e hidratación y un chupetón al gel y así llego al tramo de bajada, sigo tranquilo, concentrado en mis lumbares y viendo como me van recuperando corredores (que le vamos a hacer), un poco de callejeo muy animoso, todo hay que decirlo, y se me empieza a hacer largo pues no tengo referencia de la distancia recorrida. Finalmente llego a la parte final, a unos 200 metros de meta, miro el crono y ¡¡ sopresa !! 1:34:00, cuando me había calculado como mejor tiempo 1:45:00; pienso en que si esprinto puede que haga el mismo tiempo que en el tri de Almería (1:35:56), pero finalmente recuerdo mis lumbares y me dejo llevar hasta el 1:37:03 final (tiempo cronometrado de carrera 26:43). Mejor que BIEN, y eso piensan el resto de nuestros compañeros pejigueras que no me esperaban tan pronto por la línea de meta y desde aquí agradezco su apoyo, consejos, ayuda y felicitaciones. Esto del TRI me está enganchado, ya estoy buscando un próximo reto".
LO MEJOR:


- Mis 4 compañeros de fatiga, que acabaron bastante mejor que un servidor y personalmente unos más satisfechos que otros, pero en general bien.

- La mejora en el agua y el disfrutar en la bici.


- No terminar lesionado ni físicamente destrozado.

LO MEJORABLE:



- Por decir algo, las transiciones también hay que prepararlas.




jueves, 7 de junio de 2012

LÍNEAS DE SALIDA

   Desgraciadamente, situarse tras una línea de salida no siempre conlleva atravesar la de meta. ¿Ves cómo está el contador de los 101? ¿A cero, verdad? Pues así es como me quedé yo antes de lo esperado por esas tierras de Ronda. Después de un último mes y medio "movidito" de entrenamientos, trabajo y competiciones, saltaron las luces de emergencia en forma de bajada de defensas que una analítica se ha encargado de confirmar. La inercia de la rutina hace pensar que no puedes permitirte perder un entrenamiento ni una carrera. El físico da lo que da (vaya sentencia!) y después del Trail de Vélez, la Ibiza Ultra Team y los entrenamientos de alta intensidad entré en un estado de fatiga que me ha pasado la factura en Ronda. Así que las dos semanas previas a los 101 fueron también una carrera, pero a la desesperada po  recuperarme. Como suele decirse: "En casa de herrero, amanece más temprano" ¿No era así? En cierto modo ha sido así; porque no me he administrado bien el descanso ni la alimentación (cuando me harto de pregonar lo necesario que es) y porque en las últimas pruebas me han entrado las prisas, una especie de ansiedad por llegar a la meta, por que se acabe la prueba (yo que empiezo todas las distancias reservón total).

   La Ibiza Ultra Team debería haber sido una prueba de confirmación positiva. El único objetivo era, por obligación, disfrutar de esta prueba que reunía todas las condiciones para ser un espectáculo y una puesta a punto ideal para los 101.

   A los pocos minutos de la salida decido separarme del grupo ¡Error garrafal! El perfil no parece muy exigente ¡Segundo gran error! Aparentemente, a partir del km 15 estaba todo el desnivel hecho. Pero la sorpresa estaba por llegar con kilómetros de arena de playa demoledores, interminables. Confirmo que he salido demasiado rápido.


   Llego al avituallamiento del km28 agotado. Voy entre los 10 primeros (luego vería en la clasificación que iba el 5º), pero me veo incapaz de mantener el ritmo. Y ahora llega otra gran sorpresa en forma grandes desniveles que tiran de espaldas. Entonces entro en modo supervivencia y a llegar como sea. Los calambres apenas me permiten correr.

   La prueba acaba con un recorrido espectacular por el casco antiguo de Eivissa, atravesando el castillo de la ciudad. El jaleo de la meta se oye por todas las calles aledañas hasta que te encuentras con una recta de alfombra hasta la llegada. El último calambre lo tengo entrando en meta (menos mal que no hay fotos). Al final 14º, con mucho tiempo perdido desde el km 30 hasta el 42.
 


   Los 101 de Ronda eran el gran objetivo de la temporada. Pero ya he comentado que se quedó en un intento. La fatiga general y los problemas musculares que arrastraba acabaron con este reto en el km 52 (Alcalá del Valle). Así que como uno es muy cabezón, o bien son las secuelas psicológicas, al día siguiente ya estaba pensando en sacarme la espina en la próxima edición.


  
   Me gustaría haber puesto una foto de la llegada, peeeeero...Habrá otras líneas de salida y seguro que también de meta.





   

domingo, 11 de marzo de 2012

KILÓMETRO 29,2

   Cuando empieza la temporada vamos seleccionando pruebas en función de los objetivos competitivos y de entrenamiento. Algunas nos generan dudas; dónde, distancia, precio de inscripción, fecha, objetivo de la prueba, modalidad, etc. Pero hay una que no falta en el calendario (ya van tres participaciones consecutivas): el TRAIL CABO DE GATA-NÍJAR. Así que el domingo pasado no faltamos a la cita. Hablo en plural porque este trail se ha convertido en "territorio Peji". Cada vez más componentes del equipo en el trail y cada vez mejores resultados.


   Esta edición está marcada en rojo en el calendario. La preparación para los 101 Km así lo exige. Entonces, este año no toca correr por correr, toca esforzarse, correr concentrado. Ya disfrutaremos después del paisaje. Cambio el planteamiento de años anteriores y busco una posición adelantada en la salida. Los primeros kilómetros recorren un sendero muy estrecho en ascenso y hay que salvar los inevitables embotellamientos. "El que quiera que me adelante, pero quiero imponerme ritmo desde el principio"; "Constancia sin alardes, Antoñico, constancia y paciencia". Y así es. Buenas sensaciones de esfuerzo desde el inicio, evitando cualquier derroche incluso en los descensos. Treinta kilómetros dan para mucho.




      Empiezo con Juan Abel hasta que coronamos la primera y única subida exigente. A partir de aquí, cada uno a lo suyo. No intento seguirlo (tampoco podría) y me quedo solo, a mi ritmo, a mi aire, concentrado, seguro de gestionar adecuadamente mi esfuerzo, respirando tranquilamente, paciente. Sobre el kilómetro17 adelanto a unas senderistas que gritan ¡ veintiocho! ¿28, qué? ¿Voy en la posición 28? Me salen las cuentas. El sábado estuve revisando la clasificación del año anterior. Hago las cuentas de la vieja y me planteo finalizar entre los treinta primeros (es la primera vez que pienso en un puesto de la clasificación). Con 2h15´puedo estar ahí. Así que si me han informado bien, voy dentro de lo previsto. Subidón de ánimo y a seguir, como mínimo, en la misma posición. Me encuentro a Santi (máquina barefoot) bajando la rambla calzado con las fivefingers. ¡Santi, fiera, ahora nos vemos! Paso por el km 21´600 en 1h34´. Otro alivio, y ahora cada cálculo me da menos de las 2h15´previstas. Así que ya solo queda no desfallecer, todavía restan un par de repechos simpáticos. Tengo al alcance un par de grupos, muy cerca, pero a la vez lejos si intento aumentar el ritmo para llegar a ellos y recortar algunas posiciones.

   Y así llega el kilómetro 29,2, la meta, 2h11´, y Ana Pilar que quiere cruzar la meta conmigo ¡No me lo puedo creer! ¡Esto si es una alegría de verdad! Qué más da la posición y el tiempo.Y así hubo una entrada masiva en meta de corredores con niños en brazos.


  
Foto de equipo tras la meta.
   

   Así que, ¿qué más se podía pedir a este día? ¿Un podium? Pues ahí lo tienes. La actuación Pejigueras ha sido buena, muy buena, y hay que esperar a la entrega de premios.




 Juan Carlos Gea, 3º en la clasificación general.




   Resultados del resto del equipo Pejigueras:  
   - Antonio Sánchez Cabrera: 11º/10º clasificado con 2h06´32´´.
   - Juan Abel García: 14º/13º clasificado con 2h08´33´´.
   - Anonio Berrio (yo mismo): 26º/24º clasificado con 2h11´13´´.

   Otros amigos de la familia Pejigueras:  
   - Fernando García: Pº 93/64 cat, con 2h30´26´´.
   - Diego Gea: Pº 262/160 cat, con 2h59´23´´.
   - Jorge Pérez: Pº 266/162 cat, con 3h00´16´´.   
   - Pepe Soriano: Pº 313/90 cat, con 3h16´55´´.  
   - Antonio Soriano: Pº 314/91 cat, con 3h16´57´´.

¡¡ENHORABUENA A TODOS!!


  
Y como siempre, comilona y foto de familia.
Ale, a seguir entrenando.

miércoles, 29 de febrero de 2012

ENTRENAMIENTO PSICOLÓGICO

    Faltan 72 días para nuestra participación en los 101 Km de Ronda. Prueba emblemática donde las haya; larga duración, perfil exigente de gran desnivel, en la que la inestabilidad primaveral marcará decididamente las condiciones finales de la carrera, y puntuable para el UTMB. Inscripciones que se agotan en horas, miles de participantes, miles de historias personales que provocan la iniciativa a nuevos retos, organización impecable a cargo de La Legión. Ya conocemos el recorrido, aunque en la modalidad de bicicleta de montaña, y este año toca la marcha individual a pie.

    Los entrenamientos van por buen camino. Poco a poco hay más sensaciones de seguridad física y control del esfuerzo, así que empieza a cobrar importancia la seguridad psicológica. Nada de visualización, entrenamiento simulado, técnicas de PNL, mindfulness (ahora que está de moda) o cualquier otro tipo de preparación psicológica. Lo que curte a todos los niveles es llevar a cabo un entrenamiento de los que no se olvidan, como el del sábado pasado.
   Sábado de carnaval. Arranco el coche a las 8:30 de la mañana. 2º C bajo cero para empezar, aunque hace un día espléndido. Llego a casa de mi hermano sin saber muy bien qué recorrido me tiene preparado, pero seguro que duro, durísimo. Así fué.

 Primeros 7 km en ascenso, sin descanso, así, "sin pan ni ná". La temperatura ya no es una preocupación.


 Primer checkpoint en el Puerto del Peral.



   Salimos del Puerto dirección María y poco a poco se van endureciendo las condiciones. Más desnivel, más umbría, más frío, ¡nieve!.
   En los primeros pasos sobre la nieve vamos celebrando lo acertado de la ruta. ¡Preciosa! Hacía años que no pasaba por aquí corriendo. Así que nos envalentonamos y en la bifurcación hacia María decidimos escoger el camino más duro, sin duda, el más bonito. El sendero en zig-zag nos hace ganar altura y ,con ella, más nieve y mucho frío. El sendero se ha perdido hace un buen rato, así que solo queda seguir las pocas huellas heladas que han quedado en la nieve. Juanito, !tenemos que salir de aquí cuanto antes!
    En el segundo, checkpoint aprovechamos para sacar una foto. Nuestras caras lo dicen todo. Todavía podemos manipular el móvil. 

    Ha llegado el momento de darse con los pies en el culo para salir de esta zona ¡¡11º bajo cero!! Buscamos el sol todo lo rápido que nos lo permite el entumecimiento que nos recorre el cuerpo ¡Se me van a caer los dedos de las manos! Tengo que cambiarme los guantes. Los que llevo son demasiado finos, pero es que no puedo quitármelos. Oye Juan, ayúdame ¡Yo tampoco puedo! ¡Imposible coger la cremallera de la mochila! Como puedo me los quito con la boca y consigo ponerme unos más gruesos. Ale, a correr buscando el sol.
     Por fin descendemos y la temperatura se suaviza. Corremos lento para empaparnos de sol. Paso por el Jardín Botánico y descanso en la Ermita de la Virgen de la Cabeza. Reponemos energía a base de dátiles y potingues varios, cambio de camiseta y calcetines, y a seguir dándole a los palillos.

Tercer checkpoint. De ahí arriba venimos.


   El siguiente paso será por el paraje de Los Alamicos, en plena Sierra de María, a buen ritmo por una pista llana.
   Poco a poco los kilómetros van pasando factura. Los cálculos empiezan a fallar y hay que cambiar los planes iniciales. En principio iban a ser unos 37 km en total, pero es que llevamos ya más de tres horas y poco más de la mitad del recorrido. Las nuevas cuentas nos dan casi 60 km ¡Uff! Así que plan B: llamada telefónica al buen amigo Pou que no duda en venir a recogernos a Chirivel, además, con un bolsón de fruta, coca-cola y gominolas ¡Gracias Pou!
   Total, casi 40 km en algo más de cuatro horas y media, con mil sensaciones distintas, pero sobre todo, con confianza.
   ¿Confianza? Pues prepárate que esto no es ni la mitad de lo que te espera en Ronda.