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lunes, 24 de septiembre de 2012

TRIATLÓN OLÍMPICO DE LA MANGA


   ¡Una y no más, santo Tomás! Este debería haber sido el título de la entrada. La verdad, es de reconocer el esfuerzo organizador de este tipo de pruebas, pero esta vez la encuesta de satisfacción (si es que la hay) no puede ser positiva.
    Como siempre por estos lares, el amigo "Karma" Castillo nos acoge en su casa en Torrevieja. Así que allí vamos Juanito y yo para hacer noche y no darnos el madrugón. Hasta aquí todo bien y a las siete de la mañana empieza el baile. Coche cargado y rumbo a La Manga. Nunca había estado allí. El nombre no puede ser más gráfico. Toda una manga de asfalto que entra en el mar dividiéndolo en dos. Según los murcianos, el Mar Menor y el Mar Mayor.
   Conforme nos adentramos se adivina cuál será el recorrido en bici. Más llano imposible; 5km, 4 vueltas, rapidísimo. Pero no se ve movimiento; ni vallas, ni arco de salida, ni señalización, "ná de ná"... "Parece que a esta gente se le va a pegar el arroz".
   Hace calor. Oye Juan, ¿vas a utiliza el neopreno? ¡Que va, el agua está buenísima! ¿Y tú? Creo que sí, ya sabes que me dan pánico las medusas. Las dudas al respecto de la utilización del neopreno se disipan con un cartel que reza: NEOPRENO PERMITIDO POR MEDUSAS. ¡Toma ya! Bueno, tampoco será para tanto.
   Hemos llegado con la hora justa y los jueces no dejan de meter prisa. Por ciero, ¿alguien le ve lógica al "tatuado" del dorsal en brazos y piernas cuando vas a llevar neopreno, hace un calor asfixiante y los rotuladores son de los chinos (de los del balnqueo millonario seguramente)?
   Hora de salida: 10:00 de la mañana. Ahí estamos dispuestos, peeeero...retraso de diez minutos. 10:10 a.m, ahí vamos, peeeeero, otro retraso. !Y así sucesivamente hasta una hora de diez en diez minutos! No nos queda otra que remojarnos de vez en cuando para soportar el calor embutidos en el neopreno.
   11:00 a.m. ¡¡¡Ahora sí!!!
   
Flanqueado por Jose García (derecha) y Juan Abel en una de las interminables esperas.

Transición hacia boxes para coger la bici.

   Otra de mis transiciones tranquilas. Me estoy acostumbrando, pero es que esta vez lo he tenido más claro que nunca. O bajas pulsaciones en la transición, o se te va a salir el corazón por la boca. Y no lo digo por el esfuerzo, porque he hecho una natación algo lenta, es porque me ha dado poco menos que un ataque de pánico nadando entre medusas. Lo reconozco, soy un cagueta, y eso que este verano las he padecido alguna que otra vez entrenando en Terreros, pero lo de La Manga no es normal. Imagínate una piscina de bolas, de esas de los parques infantiles, pero de medusas. Que si, que no eran venenosas, pero sí enormes y miles y miles, sintiendo cómo te apoyas en ellas ¡Una sensación horrible para mí! Incluso nado con la cabeza fuera, tipo socorrista, para no verlas y que no me toquen la cara.

   El segmento de bici es la historia de siempre. Mi peor segmento con diferencia. Cojo grupo, demasiado bueno para mí, y a poco que superamos los 40 km/h me quedo. Así que me alcanza otro grupo que sí puedo mantener. A esto hay que sumarle que el circuito es simple pero muy peligroso. El tráfico está abierto y la calzada dividida para cohes y ciclistas con muy poco espacio y vallas que invaden peligrosamente nuestro espacio. Además, hay un buen tramo sin separación para la ida y la vuelta. Así que la seguridad depende de nosotros y de nadie más.

   Deseando bajarme de la bici encaro con ganas el último segmento. Diez kilómetros que me permiten recuperar algunas posiciones, aunque lo más importante es correr con buena sensación de esfuerzo pensando en el triatlón de San José.



Recta final a meta.

   

   La jornada da dos satisfacciones: Juan Abel hace un carrerón a pesar de haberse "comprado una parcelilla" nada más salir de boxes con la bici, acabando en el top 20. Y Jose García, al que tengo el placer de entrenar para la consecución de sus retos deportivos, acaba su primer triatlón distancia olímpica.                         
¡¡ENHORABUENA!!

martes, 10 de enero de 2012

II CARRERA POPULAR DE EL ALQUIÁN + 12 KM

   Un día del fin de semana toca salida larga en bici y otro, salida larga de carrera a pie. Así que ayer sábado, vuelta a Berja  (unos 120 km) y hoy...hoy los 10 km de "Los Espartanos" más otros 12 de propina para que se me quiten las ganas de correr en unos días. Los 10 km del El Alquián no estaban dentro del plan de este fin de samana, pero la solución, como digo, ha sido fácil; volver corriendo hasta Almería. Gracias al amigo Juan Capel, Espartano y Alquianero de pro, hice la inscripción ayer a última hora, y si las cuentas no me salen mal...10+12=22, luego me vale.
   Esta distancia es rapidísima para mí, una agonía que me cuesta asumir. Primer kilómetro a 3´40´´. "¿Pero cuándo has visto tú esto en el crono, chiquillo?". Segundo kilómetro igual. "¿No habíamos quedado en que luego ibas a volver corriendo a Almería?". Por si me dejaba llevar por el entusiasmo, aparece en acción mi cuádriceps derecho en versión cuchillada trapera. "¿Pero dónde crees que vas, valiente?".  Bueno, no hay mal que por bien no venga. Si intentaba seguir al mismo ritmo iba a tener que recurrir al favor de más de uno que ya me había ofrecido su coche para volver.
   La carrera tiene un trazado muy entretenido. Apenas 3km de asfalto y todo lo demás tierra y arena con contínuos serpenteos y algún que otro repecho "simpático". Felicidades a Los Espartanos por su perfecta organización e implicación ejemplar.
   Y así acaba lo que se supone tenía que ser una semana de descarga. Unas 14 horas de entrenamiento (de baja intensidad) con buenas sensaciones. Sensaciones que se convierten en temblor de piernas cuando pienso en los 101km de Ronda. Ah! este es otro de los motivos por los que corro...por respeto (o por miedo).
  

martes, 31 de mayo de 2011

DUATLÓN "DESAFÍO ALMERÍA 2005" o "BONITO DÍA DE PERROS"

      Después del mal sabor de boca del triatlón de Lisboa ya tocaba disfrutar de una carrera. La prueba de este fin de semana no era un objetivo competitivo; el objetivo era volver a tener sensaciones positivas de esfuerzo, de "sufrimiento" voluntario. Imponer tu propio esfuerzo sobre el recorrido, y no que la competición te imponga el sufrimiento. Así fue, sin presión, sin expectativas. Eso sí, un entrenamiento de calidad, prácticamente toda la carrera "con el gancho". Que el circuito no es exigente físicamente, pues ya ponemos nosotros sal al asunto.

  

Caras relajadas antes de la agonía.

  Me despierto el domingo sobre las 7 de la mañana. Primera pregunta: "¿Esto es Soria o Almería?. Frío, lluvia, niebla... Nos espera una buena pejiguera, o lo que es lo mismo un día de perros en toda regla.
 
   Así que suena el megáfono para la salida neutralizada por Retamar y... ¡estampida!. Desde el momento que se lanza la salida ya no hay tregua, llevo el gancho como si un anzuelo me saliera por la boca ("por su rictus lo conoceréis"), pero otra vez he salido demasiado atrás. Bueno, no pasa nada, no hay presión. Poco a poco voy encontrando mi ritmo, estabilizando pulsaciones. Al cabo de poco tiempo me uno a mi compañero Salva y empezamos a trabajar. Pero amigos, esto es España, y ya se sabe, unos trabajan mientras los demás miran. Cuando nos damos cuenta llevamos un grupo de unos 20 a rueda. Me quito para que alguno entre al relevo, pero que luego ya si eso. Me quito otra vez, pero nada de nada. Una tercera vez, y el amigo Salva y yo dale que te pego y los demás tan agustico. Esto es lo que hay, no me importa, pero pasa factura.

   Embotellamiento a mitad de carrera para pasar un control donde troquelan el dorsal de la bici. De nuevo pierdo el grupo, "pero no me importa porque llevo torta". La segunda mitad del recorrido es rapidísima, por rambla. Consigo contactar con un grupillo y por sorpresa aparece David Martínez, al que yo situaba en los puestos de cabeza (se había equivocado en algún cruce, teniendo que retroceder y reincorporarse a la carrera), al grito de ¡Vamos Pejigueras!. Pues sí, vamos, y nos pone a todos en fila. Me viene al pelo para recuperar un poco, pero mentalmente me voy haciendo a la idea de tener que exprimirme en la carrera a pie.
   
Y el gancho saliendo por la boca.

Llegada a la transición a toda leche (es que sabía que había foto).
   Salida de la transición a echar el resto (si es que queda algo). Recorrido principalmente por pista de tierra, dirección a El Alquián, que la lluvia ha dejado embarrado, pero no queda otra que darse con los talones en el culo. Adelanto algunas posiciones con buena sensación de esfuerzo.


Sprint final, para 2h46´05´´ y posición 18 en categoría Absoluto.
Mención especial merece la actuación de Juan Abel, que acabó 6º en la clasificación absoluta del Duatlón con 2h38´14´´. ¡ENHORABUENA, CARRERACA TE HAS MARCADO!
Y foto final al solecillo, antes del correspondiente baño en el mar y la comida.

   No se me olvidan los Pejigueras Dani y José "Yellowman", que participaron "con un par" en la marcha de 90 km (a ver si me mandáis alguna foto y la pongo), y, por supuesto, Balta; sólo el que vió su cara de felicidad tras la carrera puede imaginarse cuanto disfrutó de ella.

¡¡Cada vez es más gratificante pertenecer a la familia Pejigueras!!. Saludos a todos.